jueves, 4 de octubre de 2012

¡Los jóvenes no sirven y no son responsables!

Muchas veces me encuentro personas que me dicen que no contratan personas jóvenes ya que son muy irresponsables y no cumplen con lo que se les pide. También debido a la falta de experiencia, pero comúnmente la gente piensa que la gente joven como aun no tiene responsabilidades no les importa los resultados en el trabajo. No obstante, esto es sencillamente generalizar, porque tal vez en alguna ocasión se tuvo una mala experiencia, y esto no debe ser motivo para tomar decisiones de contratación basados en edad.

 
Contratar personal joven tiene muchas ventajas. Se les puede formar de manera que realicen el trabajo como la empresa quiere que se realice, se les puede enseñar a pensar o trabajar en determinada forma y por lo general estas personas están muy dispuestas a aprender y hacer de todo para ganar experiencia.

Mi experiencia contratando personas jóvenes ha sido muy buena. Mi primera asistente tenía solo 19 años cuando la contraté, y venía saliendo de un colegio técnico. En realidad tenía muy poca experiencia de trabajo, y tuve que enseñarle muchísimas cosas, de hecho como anécdota graciosa ahora nos reímos mucho porque una vez le pedí que me hiciera un cheque y ella no sabía cómo hacerlo. Sin embargo, lo que le faltaba en experiencia lo compensaba en otras muchísimas cualidades que son de gran valor para mi empresa. Siempre está dispuesta a hacer lo que es requerido, realmente tiene compromiso con la empresa, y ve su trabajo como si fuera su propio negocio. Por lo tanto, aunque he tenido que invertir tiempo en enseñarle, aun sigue conmigo y la actitud es la de una persona con madurez, que nunca llega tarde, que cumple con lo que promete y que siempre da lo mejor de sí.

Esta persona de la cual hablo, es joven, no tiene hijos, no está casada, vive con sus padres, por lo que cualquier persona podría decir “no la contrato porque no tiene responsabilidades”. Sin embargo mi experiencia ha sido otra.
La contratación no se debe hacer basada en sexo, edad, si no en la capacidad de la persona y el compromiso que tenga. Muchas empresas transnacionales deciden incluso contratar a todo su personal cuando apenas salen de la universidad, porque pueden formarlos en la metodología de trabajo de la empresa.

Los errores en la contratación se cometen cuando no se hacen los filtros adecuados en el proceso de selección en cuanto a producción, no se comenten porque la persona sea joven, adulta, hombre o mujer. Mientras no se compruebe la producción en una persona, los errores de contratación seguirán sucediendo independientemente del gran currículo, edad o experiencia que tenga el candidato.
Es más importante invertir en  aprender realmente a valorar la productividad y desempeño en una persona, que pagar grandes cantidades de salarios solo para atraer a las personas con “edad y experiencia” pero que al final no le producen ningún resultado a la empresa.

También he escuchado decir que no se contratan personas mayores de 45 años porque ya cumplieron su ciclo de trabajo, tienen “mañas” y ya no trabajan tan duro como antes. Sin embargo lo mismo aplica aquí, he tenido el placer de contratar personas mayores incluso a los 50 años para nuestros clientes y son personas sumamente productivas y comprometidas con la empresa para la cual laboran.
Mi recomendación es no contrate un currículo, donde la edad, sexo y años de experiencia sean los factores determinantes para su decisión. Contrate mejor un perfil adecuado, una persona productiva, que realmente sea capaz de llevar a cabo el trabajo, independientemente de la edad, sexo u otros factores externos a la producción.

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