sábado, 12 de octubre de 2013

¡Sistema de Contratación sin Currículo!


Imagine un sistema de contratación donde usted no necesita ver un currículo.
Usualmente cuando alguien aplica para un puesto, envía su currículo, y como usted ya sabe está escrito de una forma específica, para poder recibir respuesta y parecer interesante.
Usted lee lo mismo en la mayoría de currículos: “Soy entusiasta, aprendo rápido, soy auto-suficiente, tengo iniciativa…” y todo este tipo de cosas. Realmente cuando leemos un currículo solamente hay una o dos cosas en las cuales ciertamente estamos interesados y aun esas cosas pueden ser verdad o no, ya que los currículos pueden estar escritos de manera que nos engañan.

Así que imagine un sistema en el cual, cuando ingresa un currículo, el sistema le envía automáticamente cuestionarios a la persona, y las respuestas a esos cuestionarios nos dicen el potencial de producción de esta persona, sin necesidad de revisar su currículo.
Esto quiere decir que le da un exacto retorno de la inversión para esa persona.

Cien personas aplican, cien cuestionarios se envían, y tal vez 80-90 personas responden. Con estas herramientas podemos darnos cuenta de que el retorno de inversión de algunas personas es extremadamente alto, pero para otras personas más bien, el hecho de contratarlos nos va a costar mucho dinero, porque están por debajo del 0%.
 


Nosotros tenemos ese sistema. El primer paso cuando se trata de seleccionar o calificar a alguien es preguntarnos ¿puede esa persona agregar valor a la organización? ¿Tiene el potencial para eso?
Porque si no hay potencial en lo absoluto de que esa persona le agregue valor a su organización ¿por qué consideraría siquiera pagarle dinero? Así que esto debería ser el primero paso. Y es así como Performia gira y revoluciona hasta cierto modo el método de selección.

Tradicionalmente se busca conocimiento, lo cual significa entrenamiento, competencias y experiencia, pero el entrenamiento y experiencia no hacen a una persona productiva. Hace algunos años, más de la mitad de la gente más rica menor de 40 años no habían terminado la universidad. De hecho más de la mitad de ellos no había ni terminado la secundaria. Ellos simplemente tenían una idea, tenían motivación y un propósito, y las habilidades para encontrar y aprender cosas nuevas para volverse exitosos. Esto demuestra que esas son las principales cualidades que hacen a una persona productiva – no necesariamente su entrenamiento o su experiencia.
Si contratamos al tipo de persona correcto, o sea una persona productiva, y esta se entrena y gana experiencia se vuelve incluso más productiva. Por eso es que no estamos interesados en la experiencia hasta que hemos avanzado los suficiente en el proceso y encontrado que de los 100 candidatos que aplicaron originalmente, dos o tres han demostrado tener el mayor retorno de inversión para la empresa. Y cuando hablamos de inversión considere lo siguiente: ¡usted está invirtiendo en ese empleado! Usted le paga cada semana, usualmente desde la primera semana hasta un periodo de un año que es entonces cuando puede que la persona apenas comience a producir realmente valor, por lo que usted podría invertir hasta $50.000 en un empleado antes de ver cualquier retorno de inversión por parte de él.

Una pregunta vital
¿Cuánto dinero necesito invertir en alguien, comparado a cuanto él le va a generar al negocio? Ese retorno de la inversión, si miramos a una organización exitosa, idealmente debería ser de más de 1000%. Así que le pago a una persona $100.000 al año y él le genera a la empresa $1.000.000. Eso es lo que estamos buscando; esta es la meta. Esta es la estrategia.

Y la manera de lograr esto es reversar el flujo de las contrataciones. No se fije tanto en conocimiento o experiencia, busque primero producción.